POEMARIO I

Hola mis estimados/as lectores, hace mucho que no escribo poesía como tal. Me ha gustado más la redacción de cuentos y de novela.

Este que primer poemario  de tres poemas notarán que le hace falta mucho para tener una calidad “bárbara” o de primer nivel pero son textos que hice en mis años de secundario o preparatoria y uno que otro en la universidad, mayormente, cuando estaba enamorada o me sentía muy triste…

Disfruténlos

Quiero besarte

Esto es una locura,

tengo muchas ganas de besarte,

besar esos labios…

Sin embargo no me pertenecen,

(¡pero como se me apetecen!)

ya logre abrazarte…

aun asi, tus labios apetitosos

me llaman,

¡No quiero líos!

Sólo somos amigos

me repito una y otra vez…

(tus labios me llaman)

mi mundo está al revés,

no estoy enamorada

de ti, sino de alguien a ti allegada

pero no quiero besarlo…

Soy muy caprichosa,

este deseo tirano, tengo que olvidarlo,

expulsarlo,

así como él hubiera sido hermosa

nuestra relación,

más bella esta no puede ser,

por eso me voy a calmar,

no saldré herida,

pero tampoco vencida,

te quiero besar…

mejor como secreto lo guardare

no quiero perjudicarte,

sin embargo no sé cuánto poder aguantar

¡El deseo de besarte!

Navego en tu mirada.

Navego en tu mirada,

mientras ahondas en mi ser,

tanta proyección…

No es mentira, renegada

oculto mi vista, enamorada,

que lentamente empieza a perder

la poca cordura imaginada…

Miro tus ojos,

navego en ellos,

hechizado susurro

¿Cómo será tu alma?

Discreto, callado, distante,

misterioso y amable.

Hechizado susurro,

¿Podré descifrarte?

Encriptaste tu persona,

un refugio maldito…

Difícil de penetrar,

hechizada susurro,

me muero por conocerte.

Tejedora de sueños.

Si antes lloraba por desilusión

Ahora lloraría de alegría,

No puede haber cabida

 A la duda y desazón,

No hay remedio…

La tormenta arrecia,

Se embiste furiosa,

Al alma humana

Ya no hay remedio,

La calma vendrá,

La tormenta furiosa,

Se está pasando…

Espero acechando,

Por mi ventana,

Con ilusiones y sueños…

Lentamente la lluvia cesará

La tormenta se vuelve llovizna

Y continúo sentada,

Esperando

A que el sol brille.

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